En esta ocasión os presentamos el huerto de un cole muy especial que gracias a su dedicación ha merecido el reconocimiento como Centro Educativo Sostenible que otorga anualmente el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Os contamos los secretos de todo el trabajo que hay detrás de este merecido premio y el día a día del huerto y de las personas que dedican su tiempo a cuidarlo. Con ustedes, ¡el huerto del CEIP Nuestra Señora del Rosario de Guazamara!
1. DESCRIPCIÓN DEL CENTRO
El CEIP Nuestra Señora del Rosario se ubica en la pedanía de Guazamara, perteneciente al municipio de Cuevas del Almanzora, en la provincia de Almería. Situado en un entorno rural de carácter agrícola y semiárido, el centro se encuentra a 107 km de la capital provincial y sirve como núcleo educativo para localidades cercanas como Los Guiraos, El Largo y Grima.
Es un centro de una sola línea, la oferta educativa va desde Educación Infantil, Educación Primaria hasta 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Actualmente, cuenta con una comunidad de 110 alumnos y alumnas y un claustro de 16 docentes.
Mantiene una comunicación activa con su comunidad y el exterior a través de sus dos blogs escolares, Ecoescuela de Guazamara y CEIP Ntra. Sra. del Rosario (herramienta clave donde se documentan proyectos como el de «Huerto Cerámico» o el de “Aulas Verdes Abiertas”) y de perfiles en redes sociales como Instagram ecoescuela_de_Guazamara, donde se difunden las actividades de la Ecoescuela.
El centro tiene una trayectoria de vanguardia en la Red Andaluza de Ecoescuelas dentro del Programa ALDEA de la Junta de Andalucía desde sus inicios en 1997. Específicamente, desarrolla con éxito la línea de trabajo de Huerto Escolar, la cual se materializa en un huerto ecológico diseñado por el alumnado de ESO. Este espacio cuenta con cinco bancales (uno por ciclo) donde se cultivan productos como sandías, habichuelas, pimientos, tomates y calabacines, integrando el aprendizaje vivencial en el currículo escolar.
2. HISTORIA DEL HUERTO
Aunque la trayectoria ambiental del centro se remonta a 1996 con el «Proyecto Oasis», el huerto escolar en su formato actual de «huerto cerámico» se puso en marcha recientemente gracias a la iniciativa del alumnado de 2º de ESO. Tras la aprobación del Comité Ambiental y la construcción de los bancales por parte del Ayuntamiento, el proyecto culminó su primera fase de plantación y cosecha con éxito el curso pasado.
El proyecto nació de un proceso de investigación y aprendizaje entre iguales. Inspirado por la experiencia de «La huertina de Toni» y, especialmente, por el modelo de huerto cerámico del IES Río Aguas de Sorbas, el alumnado de Secundaria asumió el liderazgo. Ellos elaboraron un proyecto técnico completo que incluía:
- Planos a escala de la ubicación.
- Presupuesto detallado de materiales.
- Diseño del sistema de riego.
Este plan fue presentado y validado por el Comité Ambiental, transformándose en una realidad gracias a la colaboración de los jardineros municipales y el asesoramiento técnico de personal experto local y de empresas del sector agrícola (Semilleros «El Jarico» y «Frupale»).
La creación del huerto responde a la necesidad de consolidar la
Educación Ambiental como seña de identidad del centro
Los motivos principales para iniciar un proyecto de huerto educativo en el Centro fueron los siguientes:
- Aprendizaje vivencial: transformar el recinto escolar en un escenario de aprendizaje donde la teoría se aplica a problemas reales.
- Sostenibilidad y soberanía alimentaria: fomentar el conocimiento sobre el origen de los alimentos y el uso responsable del agua en una zona semiárida.
- Cohesión comunitaria: crear un espacio común donde participe el alumnado (desde Infantil hasta Secundaria), profesorado, familias, ayuntamiento y empresas locales, reforzando el tejido socioeducativo de Guazamara.
3. COLABORACIÓN CON LAS FAMILIAS Y EL ENTORNO
La implicación de las familias en el huerto de la Ecoescuela de Guazamara es el motor que permite transformar un proyecto escolar en una verdadera red de colaboración socioeducativa. Esta participación se manifiesta en tres niveles:
Asesoramiento Experto y Saberes Tradicionales: al ser un entorno fundamentalmente agrícola, el centro aprovecha el «capital de conocimiento» de las familias. En los primeros años, destaca la figura de madres, padres y vecindario que ha evolucionado, actualmente, al llamado “Equipo del huerto” (grupo de familiares, tanto madres como padres y abuelas y abuelos que actúan como personal docente y experto en todas las tareas del huerto). Su rol es crítico: supervisan las plantaciones, enseñan al alumnado técnicas de entutorado (como la colocación de cañas para tomateras y pimientos) y aportan materiales tradicionales como mantas térmicas para proteger los cultivos del clima semiárido.
Mantenimiento y Sostenibilidad: la colaboración de la AMPA y las familias es fundamental para el mantenimiento de las infraestructuras verdes. Su compromiso garantiza que el huerto no sea solo una actividad puntual, sino un espacio vivo. Además, esta red se extiende a empresas locales lideradas por personas de la comunidad, que facilitan semillas, plantones y asesoramiento técnico desinteresado.
Educación Intergeneracional: el huerto se convierte en un espacio de diálogo donde los familiares (abuelas y abuelos, madres y padres) transmiten valores de esfuerzo y respeto por la tierra al alumnado. Esta apertura del centro al entorno convierte a las familias en co-educadoras, reforzando el sentimiento de pertenencia a la comunidad de Guazamara y asegurando que los hábitos sostenibles aprendidos en el colegio se trasladen a los hogares.
4. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE HUERTO
El espacio del huerto en la Ecoescuela de Guazamara no es solo una zona de cultivo, sino un laboratorio al aire libre diseñado para ser eficiente y pedagógico, integrándose perfectamente en el clima semiárido de la zona.
- Los Bancales Cerámicos: el corazón del huerto lo componen cinco bancales de 4 x 1 metros cada uno. Se optó por el modelo de «huerto cerámico» (inspirado en el IES Río Aguas), una estructura sobreelevada que facilita el trabajo del alumnado, delimita claramente las zonas de paso para evitar la compactación del suelo y mejora el drenaje y la organización de los cultivos por ciclos.
- Sistemas de Riego e Infraestructura: cada bancal cuenta con su propio sistema de riego individualizado, clave para la gestión responsable del agua en nuestra comarca. Para optimizar el crecimiento en los meses de invierno y primavera, se utilizan mantas térmicas y sistemas de entutorado mediante cañas, técnicas tradicionales que permiten adelantar la cosecha antes del cierre del curso escolar.
- Elementos Complementarios y Escenarios de Aprendizaje: el huerto se complementa con otros espacios que enriquecen la biodiversidad del centro:
- El «Tortujardín»: un bosquecillo autóctono que funciona como pulmón verde y zona de observación de flora local.
- Bosque de alimentos y frutales: el recinto cuenta con árboles (muchos de ellos plantados desde el inicio del Proyecto Oasis en 1996) que proporcionan sombra y un ecosistema estable. También, en el curso 2024/2025 se inició un jardín de frutales.
- Semilleros: gracias a la colaboración con empresas locales, el profesorado y familiares, se trabaja con plantones y semillas seleccionadas, permitiendo al alumnado entender el ciclo de vida completo de la planta, desde el semillero hasta el fruto.
- Zonas de Investigación: el espacio está preparado para realizar ecoauditorías, donde el alumnado analiza el uso del agua y la salud del suelo, convirtiendo el huerto en un recurso interdisciplinar.
5. LAS MATERIAS CURRICULARES EN EL HUERTO
El huerto de Guazamara no es una actividad extraescolar, sino un aula sin paredes donde los contenidos teóricos cobran sentido. Al ser un centro con Educación Secundaria, el nivel de integración curricular es muy profundo.
Asignaturas que se trabajan con el huerto
- Matemáticas: cálculo de áreas y perímetros de los bancales, escalas en los planos (especialmente en 2º de ESO), pesaje de la cosecha, estadísticas de crecimiento y presupuestos de materiales.
- Ciencias de la Naturaleza / Biología: el ciclo de vida de las plantas, la fotosíntesis, el estudio de insectos polinizadores y el análisis del suelo y el clima semiárido.
- Lengua y Literatura: elaboración de este blog escolar, redacción de diarios de campo, creación de cartelería y mejora de la expresión oral a través de las exposiciones al Comité Ambiental.
- Tecnología: diseño del sistema de riego individual y construcción de las estructuras del huerto cerámico. En este curso escolar 2025/26 se está construyendo una nueva compostera para tratar residuos vegetales del huerto escolar.
En el nivel de educación primaria el huerto constituye un recurso estupendo; tanto estudiantes como profesorado pueden utilizarlo para impartir diferentes áreas. En el área de matemáticas por ejemplo, se utiliza para desarrollar problemas matemáticos, como el cálculo de áreas o el gasto de agua (si el gotero que utilizamos gasta en 1 hora 8 litros de agua, ¿cuánta agua gastará si lo utilizamos 3 horas?)”. Además en el área de lengua podemos favorecer el uso de un vocabulario más rico relacionado con el conocimiento de las plantas, del huerto y de su entorno. En el área de conocimiento del medio se pueden observar in situ los contenidos del área. En definitiva, cada docente utiliza el recurso del huerto desarrollando la creatividad y la imaginación.
Analisis de la experiencia docente
En educación primaria se utiliza para practicar lo aprendido sobre el terreno y en el área de lengua para vocabulario, expresión oral… Al llegar a la Educación Secundaria, esta base evoluciona hacia proyectos de impacto real bajo la metodología del «aprender haciendo». No hay experiencia más gratificante que ver al alumnado de ESO defender un proyecto técnico ante el Ayuntamiento y, posteriormente, contemplar cómo se materializa en su municipio. Este vínculo genera un sentimiento de utilidad y competencia inigualable. La implicación se traduce también en el cuidado cotidiano del centro: desde el mantenimiento del huerto hasta la construcción manual de una nueva compostera.
- Las más fáciles de integrar: Naturales y Biología, en primaria el área de conocimiento del medio. El huerto es su hábitat natural; observar cómo una semilla se convierte en un calabacín es la lección más directa posible.
- Las más difíciles (pero necesarias): las materias instrumentales como Matemáticas o Lengua en los niveles superiores. Requiere un esfuerzo mayor de programación para que el alumnado vea la relación entre un logaritmo o una sintaxis y la gestión de un bancal.
- Las más gratificantes: todas aquellas que implican el «aprender haciendo». En la etapa de Educación Primaria, el huerto se convierte en un aula viva. El alumnado no solo siembra y cosecha; sino que se conecta con su entorno inmediato al plantar semillas o experimentar con esquejes. Estas tareas, lejos de ser meras actividades complementarias, constituyen aprendizajes significativos donde la observación y la paciencia son las protagonistas.
- Las más innovadoras: la Educación Ambiental transversal y la Ciudadanía Global. Proyectos como la «Quincena del Agua» o “residuos cero”, la ecoauditoría de CO2 utilizan el huerto para enseñar pensamiento crítico y resolución de problemas reales, convirtiendo al alumno en un agente de cambio en su comunidad.
6. SOBRE LAS TÉCNICAS
Desde los inicios de nuestro huerto educativo hemos optado por utilizar un manejo 100% ecológico. Teniendo en cuenta que un buen suelo orgánico es importante para evitar enfermedades en las plantas que cultivamos; utilizamos compost (tierra y plantas trituradas en nuestra compostera), estiércol y turba para preparar el suelo y que este sea fértil. Nuestro clima es inestable, sobre todo últimamente, llegando a producirse heladas importantes por las noches; pero tenemos la suerte de contar con una barrera natural a base de una hilera de pinos y el edificio, que evitan el azote del aire frío.
Otros años y para controlar las hierbas que crecen dentro del huerto hemos echado paja como cubierta en el suelo. Este año estamos cortando la hierba que va naciendo como cubierta vegetal.
7. AUTOSUFICIENCIA Y CIRCULARIDAD
En el CEIP Ntra. Sra. del Rosario, el huerto funciona bajo principios de economía circular, buscando reducir la dependencia de insumos externos.
- Prevención y cura de plantas: siguiendo las prácticas de agricultura ecológica, se opta por métodos naturales para mantener la salud de los cultivos. Se utilizan purines y extractos de plantas (como el de ortiga o de cola de caballo) para fortalecer las defensas de los cultivos y prevenir plagas de forma no tóxica. Además, el propio diseño de los bancales y el uso de mantas térmicas actúan como barrera física contra agentes externos.
- Reutilización de materiales: ¡Es una de nuestras señas de identidad! El concepto de «huerto cerámico» ya es en sí una apuesta por la durabilidad. Además, se reutilizan cañas del entorno para el entutorado de tomates y pimientos, y se aprovechan materiales de desecho para la señalética y pequeños semilleros, dando una segunda vida a objetos que de otro modo serían residuos.
- Compostaje en el centro: sí, el centro integra el proceso de compostaje como parte del ciclo biológico. Los restos vegetales del huerto y parte de los residuos orgánicos se transforman en abono para los mismos bancales. Esto permite que el alumnado comprenda visualmente cómo la «basura» se convierte en nutrientes (humus), cerrando el ciclo de la materia orgánica.
- Banco propio de semillas: aunque contamos con la colaboración vital de semilleros locales como «El Jarico», el centro fomenta que el alumnado recolecte y conserve semillas de sus propios frutos (como las de los tomates y calabacines cosechados). Esto asegura variedades adaptadas a nuestro microclima y refuerza la autonomía de la Ecoescuela frente a la compra de semillas comerciales.
8. DESTINO DE LA COSECHA
En nuestra Ecoescuela, el momento de la cosecha es la culminación del proyecto y se gestiona bajo tres pilares:
- Autoconsumo y Degustaciones en el Aula: la mayor parte de los productos (tomates, calabacines, lechugas, sandías…) se destinan a catas y degustaciones directas por parte del alumnado. El objetivo es que los niños y niñas prueben sabores reales y frescos, fomentando hábitos de alimentación saludable. No hay mayor satisfacción que comerse una sandía en Infantil o un tomate en Primaria que ellos mismos han regado y cuidado.
- Reparto Equitativo entre la Comunidad: cuando la producción es abundante, se realizan repartos entre los diferentes ciclos; y en ocasiones, también se llevan muestras a las familias y a las personas que colaboran con el huerto y que tanto nos ayudan. Es una forma de agradecer su asesoramiento y de que el huerto «entre» literalmente en las casas de Guazamara.
- Uso como Recurso Didáctico: incluso los frutos que no se consumen tienen un fin: se utilizan para la extracción de semillas para el banco propio del centro o para realizar talleres de cocina y transformación de alimentos, integrando áreas como Matemáticas (pesaje y medidas) o Ciencias.
9. CONEXIÓN CON OTROS CENTROS O ENTIDADES
El CEIP Ntra. Sra. del Rosario no es una isla; funciona como un nodo de innovación que conecta Guazamara con redes educativas de ámbito regional, nacional e internacional.
Trabajo en Red con otros Centros
- Red Andaluza de Ecoescuelas: como uno de los centros «históricos» de la red, mantenemos un contacto constante con otros colegios e institutos para el intercambio de buenas prácticas. Un ejemplo claro es la transferencia de conocimiento con el IES Río Aguas de Sorbas, de quienes adaptamos el modelo de «huerto cerámico».
- Colaboración Comarcal: organizamos actividades conjuntas con otros centros de la zona de Cuevas del Almanzora y el levante almeriense, fomentando encuentros donde el alumnado comparte sus experiencias de sostenibilidad.
Participación en Programas Nacionales y Europeos
- ESenRED (Escuelas en Red por la Sostenibilidad): a nivel nacional, formamos parte de esta red de redes de centros educativos sostenibles, lo que nos permite participar en simposios y conferencias de ámbito estatal (Confint).
- Programa ALDEA: nuestra participación es integral en todas las líneas de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, especialmente en el ámbito de Ecoescuelas y Huerto Escolar.
Reconocimiento a Centros Educativos Sostenibles 2025
El CEIP Ntra. Sra. del Rosario ha obtenido el Reconocimiento a Centros Educativos Sostenibles 2025 del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Se trata de una convocatoria anual dirigida a colegios públicos españoles que fomenten el enfoque escolar integral para la sostenibilidad, y que asuman un compromiso firme e inequívoco con el desarrollo sostenible. El CEIP Ntra. Sra. del Rosario trabaja desde el ámbito de su Ecoescuela en esta línea de actuación y es uno de los 10 Centros que ha obtenido este reconocimiento. Además de ser un gran estímulo para toda nuestra comunidad educativa en relación al trabajo que se va desarrollando desde hace muchos años, conlleva una dotación económica que servirá para realizar actuaciones concretas en nuestro huerto escolar como es la renovación del cerramiento de las parcelas y del sistema de riego.
- Proyección Internacional: gracias a nuestra trayectoria y a los galardones recibidos (como nuestras 7 Banderas Verdes), el centro ha participado en proyectos de investigación y congresos internacionales, llevando el nombre de Guazamara a foros donde se debate el futuro de la educación ambiental y la ciudadanía global.

Alianzas locales
- Mantenemos convenios y colaboraciones estrechas con el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora, asociaciones medioambientales y ONGs, consolidando una red socioeducativa que convierte el entorno rural en una ventaja competitiva para el aprendizaje.
10. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE UN HUERTO ESCOLAR?
Para el CEIP Ntra. Sra. del Rosario, el huerto no es un «añadido» al horario escolar, sino una parte muy importante de nuestra identidad pedagógica. Consideramos que es una herramienta vital por los siguientes beneficios que nos reporta:
- Para el Alumnado: aprendizaje con «Sentido»
- Alfabetización Ecológica: en una zona semiárida, el alumnado comprende el valor real del agua y de los ciclos de la vida, pasando de consumir de forma pasiva a producir de forma responsable.
- Desarrollo de Competencias: Fomenta el pensamiento crítico ante problemas reales (plagas, sequía, residuos) y mejora la autoestima al ver los frutos tangibles de su trabajo (como ese primer calabacín «a punto»).
- Bienestar Emocional: el huerto funciona como un espacio de calma y conexión con la naturaleza que mejora la convivencia y reduce el estrés escolar.
- Para el Profesorado: innovación y motivación
- Recurso Interdisciplinar: permite romper los muros de las asignaturas. Matemáticas, Lengua y Ciencias se fusionan en un proyecto común, facilitando un aprendizaje globalizado.
- Renovación Pedagógica: obliga a salir del libro de texto y a explorar escenarios de aprendizaje vivenciales, lo que mantiene viva la motivación docente y el espíritu de investigación.
- Vínculo con la Comunidad: el huerto facilita una relación más horizontal y estrecha con las familias y el entorno, haciendo que el trabajo docente sea valorado y apoyado por todo el pueblo de Guazamara.
En definitiva, el huerto es el mejor escenario para formar una ciudadanía global comprometida con la sostenibilidad
Familias y profesorado participando en formación sobre huertos
11. NECESIDADES PARA SEGUIR AVANZANDO
Para seguir creciendo como referente en la Red de Ecoescuelas, el CEIP Ntra. Sra. del Rosario identifica las siguientes necesidades estratégicas para dar el «siguiente salto» en su huerto escolar:
- Formación Técnica en Adaptación Climática Extrema: dada nuestra ubicación en una zona semiárida, necesitamos profundizar en técnicas avanzadas de xerojardinería aplicada al huerto y sistemas de riego inteligente (sensores de humedad) que optimicen hasta la última gota de agua, alineándose con los objetivos más ambiciosos de sostenibilidad.
- Intercambio de Experiencias In Situ: sería de gran utilidad organizar jornadas de convivencia y visitas técnicas con otros centros que también trabajen el modelo de «huerto cerámico» o que tengan proyectos de «bosque de alimentos» consolidados, para compartir soluciones a problemas comunes (plagas específicas de la zona, gestión de suelos pobres, etc.).
- Recursos para la Digitalización del Huerto: necesitamos asesoramiento o talleres para integrar la Tecnología (STEM) en el huerto: desde la creación de códigos QR que identifiquen las especies y sus propiedades (vinculados a nuestro blog), hasta el uso de estaciones meteorológicas digitales que permitan al alumnado de ESO realizar analíticas de datos climáticos comparativos.
¡ Gracias a nuestra comunidad «huertana» !
El huerto no es solo tierra y plantas; es el resultado del esfuerzo compartido. Queremos agradecer de corazón la implicación de todas las personas que, desde el primer día, se han remangado para que este proyecto florezca: alumnado, docentes, familias y personas que colaboran en nuestro huerto.
Gracias por cada semilla compartida, por cada maceta entregada y por cada hora de trabajo. Un agradecimiento muy especial al equipo de personas que coordinan el programa Aldea, que con su energía consiguen que nunca falte motivación.
¡Un gran saludo a nuestro grupo de pequeñas y grandes personas horticultoras de Infantil, Primaria y Secundaria! Vuestro trabajo es importante.
¡ Seguid cultivando el futuro con la misma ilusión !









































