¡Ya está aquí abril! Tras un marzo que nos ha regalado agua y un verdor explosivo en Andalucía, el huerto bulle de actividad. A lo largo de este mes son muy importantes las tareas esenciales de mantenimiento, siembra y prevención de hongos.
AHORA TOCA: ¡Adelante con las tareas de Abril!
No solo cultivamos hortalizas, cultivamos un ecosistema vivo
Aunque el objetivo del huerto es cultivar hortalizas, no podemos olvidar el conjunto de elementos auxiliares a tener en cuenta para conseguir el equilibrio medioambiental alrededor del huerto.
1. El Bosque de Alimentos
En esta época, nuestro bosque de alimentos requiere una atención especial para asegurar la cosecha y la salud de nuestros árboles:
- Abonado de primavera: es el momento de aportar una buena capa de compost maduro o humus de lombriz en la base de los frutales para darles energía en su despertar floral y vegetativo.
- Recolección: ya podemos empezar a disfrutar de los primeros frutos rojos y estar atentos a la evolución de frutales de hueso.
- Manejo de la biodiversidad: si aparecen pulgones en los brotes tiernos, recordad que en el botiquín verde tenemos aliados como el jabón potásico.
2. Las plantas aromáticas
Abril es el mes ideal para consolidar ese rincón de aromáticas y flores comestibles que tanto valor aporta a nuestro huerto:
- Siembras y Trasplantes: es el momento de sembrar albahaca, capuchina y caléndula. Estas no solo decoran, sino que son «plantas acompañantes» esenciales para proteger nuestros cultivos.
- Recolección para el botiquín y la despensa:
- Cosechamos flores de lavanda para secar.
- Recogemos las flores de caléndula sembradas el otoño pasado y diente de león para elaborar aceites y pomadas caseras.
3. Elementos Auxiliares
Un huerto sano necesita infraestructuras que trabajen por nosotros. Este mes toca ponerlas a punto:
- Estanque: con el aumento de las temperaturas, revisamos los niveles de agua y la salud de las plantas acuáticas. Es un oasis para polinizadores y fauna auxiliar.
- Cajas nido y hotel de insectos: en plena primavera, nuestros «amigos del huerto» están buscando refugio. Limpiamos y preparamos estos espacios para fomentar el control biológico de plagas.
- Compostero: con la gran cantidad de restos vegetales de las limpiezas de marzo, el compostero estará muy activo. Recordad voltearlo y mantener la humedad adecuada.
4. El jardín culinario
Las plantas silvestres constituyen un grupo vegetal fascinante que pueden enriquecer el jardín culinario.
- Targarninas y collejas: sembradas en otoño ( septiembre-octubre) tras las primeras lluvias y que en este mes están en su máximo esplendor para el consumo.
- Altramuz: es una excelente opción para huertos sin riego, los habremos sembrado en octubre y los empezaremos a cosechar en unos meses (junio-julio). Es una leguminosa que fija nitrógeno al suelo mejorando la estructura del mismo.
- Ajo porro silvestre: lo cultivamos en suelos fértiles, bien drenados y con exposición al sol. Se recolecta entre los meses de marzo y mayo justo antes de que florezcan, y son muy apreciados por su sabor, siendo ideal para realizar tortillas, revueltos y salteados.

Aprende con Andalhuerto
Si te gustan las tagarninas o las collejas, abril es el mes perfecto para localizar las plantas más hermosas en el campo, marcarlas y esperar a que se sequen en verano para recoger sus semillas. Así podrás sembrarlas tú mismo en el lugar que quieras cuando llegue el próximo mes octubre.
No olvides lo fundamental de este mes
Para que estas actuaciones del huerto prosperen, recuerda mantener las buenas prácticas que ya conocemos:
- Realizar tratamientos preventivos: ante la humedad acumulada, utiliza preparados naturales para prevenir la aparición de hongos (a base de ortiga, salvia, cola de caballo), aplicados siempre al atardecer.
- Aplicar un riego eficiente: si no lo hiciste en marzo, limpia la cal de los goteros con vinagre y diseña el sistema de riego que mejor se ajuste a tus nuevas líneas de cultivo.
- Aportar acolchado: protege el suelo con paja, hojas secas u otro tipo de restos vegetales del huerto antes de que el calor apriete con fuerza.

Aprende con Andalhuerto
Podemos utilizar carbón molido (triturado con un martillo o una machota, sobre un plástico colocado en el suelo) como una herramienta para mejorar los suelos, ya que ayuda a reducir el exceso de humedad —reteniéndola para liberarla lentamente—, mejora la aireación del suelo y favorece la proliferación de microorganismos beneficiosos, así como de organismos “antagonistas” de los perjudiciales (hongos y bacterias patógenas).
Aplicado en una dosis de 80–150 g/m² y mezclado previamente con 2–4 litros de compost o humus de lombriz, constituye un lecho de siembra nutritivo y muy eficaz para cualquier cultivo, especialmente en primavera y verano.
¡ Siguiendo estas pautas tu huerto lucirá precioso en primavera !













