En esta actividad se propone elaborar nuestros propios aromas o fragancias utilizando plantas aromáticas que cultivamos en el huerto y que posteriormente se procesarán en el laboratorio. El objetivo de esta práctica es que el alumnado entienda las múltiples aplicaciones que poseen dichas plantas y se familiarice con los procesos de extracción de esencias vegetales. El uso de estas esencias puede tener varias aplicaciones.
En este caso concreto es la de producir fragancias o aromas, “agua de colonia ” , o como se dice en francés, “eau de toilette” (también aprendemos idiomas ;D)
Materias
- Física y Química
- Biología y geología
Competencias clave
- Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor
- Aprender a aprender
Materiales
- Alambique o equipo de destilación de laboratorio
- Hierbas aromáticas (romero, lavanda, citronela…etc.)
- 1 frasco de color topacio de 100 ml
- Frascos de color topacio de 5 ml
- Bandejas grandes de plástico
- Tijeras de poda y guantes
- Jeringuilla o embudo de decantación
- Agua destilada
- Alcohol etílico de 96º
Nos informamos previamente: conceptos relacionados con la perfumería
Conceptos
Un perfume se constituye principalmente por una mezcla de sustancias olorosas que denominamos esencias (de origen animal, vegetal o sintético), y disolventes (generalmente alcohol etílico y agua). También suelen llevar sustancias químicas para hacerlos más persistentes o darles más fuerza. Son los llamados “fijadores”. Ningún perfume tiene menos de 20 a 30 componentes (algunos constan de más de 100 esencias diferentes).
¿Qué pasa cuando olemos? Estamos percibiendo «notas»….
Las “notas” son aquellos olores que percibimos y reconocemos cuando olemos un perfume. Están relacionadas con la volatilidad de los componentes de lo constituyen y deben presentarse en equilibrio para que un perfume se considere “perfecto”. Se clasifican en 3 grupos:
- Notas altas o de cabeza (45-55 %): son aquellas prestadas por las sustancias más volátiles y efímeras, que olemos de manera inmediata cuando aplicamos el perfume.
- Notas intermedias y de cuerpo (30-40 %): son las que aparecen justo después de las primeras impresiones que nos proporcionan las notas altas. Suelen ser las que caracterizan un perfume y lo hacen singular.
- Notas de fondo o notas básicas (15-25 %): otorgadas por sustancias que se evaporan muy despacio, cuya volatilidad es muy baja y hace que perdure mucho tiempo en la piel o la ropa. En muchos casos se trata de componentes “fijadores” como las resinas o el almizcle.
Si bien las materias primas que se utilizan para la obtención de las esencias pueden proceder de productos naturales vegetales, animales o minerales, y también de productos sintéticos, en nuestro caso, vamos a utilizar exclusivamente plantas aromáticas de nuestro huerto:
| Materias primas de origen vegetal |
– Flores: rosa, jazmín, clavel, jacinto, flor de azahar, etc. – Plantas aromáticas: lavanda, melisa, salvia, romero, tomillo, etc. – Agrios: naranja -dulce o amarga-, limón, mandarina, pomelo, bergamota – Algas y líquenes musgos y algas marinas – Especias: vainilla, cilantro, clavo, etc. – Granos y semillas: anís, eneldo, alcaravea, etc. – Cortezas y raíces: canela, jengibre, angélica, etc. – Bálsamos y resinas: incienso, mirra, etc. – Maderas: abedul, cedro, ciprés, pino, sándalo, laurel, pachuli – Otros aromas: tabaco, manzanilla, verbena, artemisa |

Mira a tu alrededor, los ingredientes los tienes muy cerca. Antes asegúrate de que lo que vayas a coger del campo no es una especie protegida. ¡Hay mil otras opciones!
Métodos de obtención, ¡verás qué fácil!
Para obtener las esencias de las materias primas, se utilizan diferentes métodos:
| Método de obtención | Descripción |
| Destilación | También se denomina “arrastre por corriente de vapor de agua”, mediante la cual se obtienen las esencias o aceites esenciales. Como el calor destruye los componentes termolábiles, el aceite obtenido no tiene el mismo olor que la planta fresca. Por este método se obtienen las esencias de lavanda, romero, tomillo… |
| Prensado | Se trata de aplicar presión, por ejemplo a la corteza de frutos cítricos, produciendo también aceites esenciales. Al realizarse en frío, no se destruyen los componentes termolábiles (por ello la esencia huele como el fruto fresco). De esta manera se aíslan aceites esenciales de limón y naranja que contienen hasta un 90 % de d-limoneno, el componente principal de los aceites esenciales cítricos. |
| Maceración | Consiste en sumergir los vegetales en aceite o grasa a una temperatura de entre 60 y 70 ºC (aunque también se macera en frío). El calor rompe las células vegetales y los aceites esenciales son absorbidos por la grasa. Los restos sólidos se separan y el proceso se repite hasta que la grasa esté saturada de aceites esenciales. Luego estos se extraen por medio de disolventes. |
| Exudación | Se hace realizando incisiones en plantas, para obtener resinas, gomas y bálsamos. Muchas de estas sustancias se utilizan en los perfumes como fijadores de aromas. |
| Extracción | Es una técnica que se realiza en frío, utilizando disolventes. Se aplica para plantas delicadas cuyo aroma se destruiría con otros métodos. Es la técnica más empleada actualmente en la industria y resulta rentable al recuperarse los disolventes. Entre los disolventes más empleados se encuentran el éter de petróleo seguido del benceno, que aunque no sea objeto de esta actividad, es curioso conocerlo. |
| Enfleurage | Técnica de origen francés. Se depositan los pétalos de las flores (principalmente jazmín y nardo) sobre una capa de grasa y pasadas 24 horas, los aceites se separan de la grasa utilizando alcohol. |
Proceso de elaboración
Una vez conocido todo lo anterior, ¡nos ponemos manos a la obra! Lo primero que haremos es cosechar una buena cantidad de hojas o flores de la planta que elijamos, por ejemplo hojas de romero. Para ello cortaremos cuidadosamente con tijeras de poda las ramas más bajas de la planta, para a continuación deshojarlas, desechando los tallos leñosos y almacenando las hojas en bandejas o recipientes grandes.
Seguidamente montaremos el equipo de destilación en el laboratorio. Llenaremos hasta arriba el matraz de destilación con las hojas de romero y el matraz de hervido con agua. Encenderemos el mechero quemador que calentará el agua, la cual se convertirá en vapor que pasará al matraz de destilación, arrastrando las esencias, para después pasar por el condensador o tubo refrigerante, que debemos conectar previamente a una toma de agua para crear un circuito que ayude a enfriar el vapor y condensarlo de nuevo a estado líquido, para finalmente ser recogido en un recipiente.

El líquido resultante se denomina hidrolato. Debemos dejarlo reposar para separar la fase de aceite (que flotará en la superficie al tener menor densidad) de la fase acuosa (que quedará en el fondo al tener menor densidad). Puede utilizarse un embudo de decantación o bien ayudarnos con una jeringuilla para extraer cuidadosamente la fase aceitosa y almacenarla en un frasco de vidrio oscuro.
Una vez obtenido nuestro aceite esencial, procederemos a elaborar una fragancia. Según la concentración de esencia utilizada en su fabricación, podemos obtener:
- Agua de colonia: 1–4 % de esencia.
- Eau de toilette: 7–10 % de esencia.
- Perfume: 10–20 % de esencia.
Vamos a elaborar en este caso un “Eau de toilette”.
Cuando hablamos de agua de colonia o “Eau de toilette”, significa que la concentración de esencia varía entre el 4 y el 10 %. Así, las fragancias siguen siendo frescas pero aumentan la fijación, llegando a durar el aroma hasta 3 horas. Una de las recetas que podemos utilizar es la siguiente:
- 7 % de esencia de romero
- 10 % de agua destilada
- 83 % (el resto) de alcohol etílico de 96º
Para ello, medimos el volumen de esencia obtenido con una pipeta o jeringuilla, y lo introducimos en un Erlenmeyer. Por regla de 3, hacemos los cálculos para saber qué cantidad del resto de componentes debemos añadir. Por ejemplo, si hemos obtenido 5 ml de esencia de romero, deberemos añadir 7,14 ml de agua destilada y 59,28 ml de alcohol etílico de 96º. En total obtendremos 71,42 ml de Eau de toilette. Añadimos las tres cuartas partes del alcohol en el Erlenmeyer y vamos agitando despacio para mezclar bien y disolver la esencia. En otro recipiente o Erlenmeyer mezclamos el cuarto de alcohol restante con el agua destilada y lo mezclamos con el primero. Introducimos la mezcla en un frasco de color topacio1 en un refrigerador entre 30 y 90 días, para filtrar, envasar en frascos pequeños del mismo color a ser posible y etiquetar.
1El color topacio (ámbar o dorado) se utiliza en los frascos de perfume porque protege el contenido de la luz y transmite una imagen de calidez, elegancia y sofisticación.

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