Fomentar hábitos de vida saludable en el alumnado contribuye a mejorar su bienestar físico y mental, favorece su rendimiento académico y promueve valores como la responsabilidad y la colaboración. Estos hábitos no solo previenen enfermedades y alergias, y mejoran la calidad de vida en el presente. También ayudan a formar personas adultas más conscientes, activas y comprometidas con su salud y la de su entorno. En este sentido, el huerto educativo es un instrumento ideal para fomentar actitudes y hábitos saludables tales como la realización de ejercicio físico al aire libre o el consumo de verduras y hortalizas de temporada.
A través de la presente actividad, se pretende animar al alumnado a la recopilación de recetas saludables que cuenten entre sus ingredientes con la mayor cantidad posible de verduras, hortalizas y frutas, a ser posible de temporada. A través de estas recetas, se toma contacto con los sabores y las texturas de los distintos vegetales para sacarle partido en la vida cotidiana, mejorando los hábitos no solo individuales sino de toda la familia.
Materias
- Educación física
- Educación plástica, visual y audiovisual
Competencias clave
- Competencia matemática y competencias básicas en ciencia, tecnología e ingeniería
- Competencia emprendedora
- Comunicación en comunicación lingüística
- Competencia personal, social y de aprender a aprender
Materiales y recursos
- Ordenador o Tablet y procesador de texto
- Carpeta de anillas
- Alimentos y condimentos para elaborar las recetas
- Utensilios de cocina (platos, cubiertos, servilletas)
- Hornillo y microondas
- Delantal
Descripción
La actividad consta de dos partes:
1. Diseño de formato para receta
Se trata de crear una plantilla modelo donde se pueda recoger toda la información posible para la elaboración de una receta. Podemos tomar como referencia formatos ya existentes y reunir datos tales como:
- Título con el nombre del plato y su origen
- Tiempo de preparación total y nivel de dificultad
- Listado de ingredientes (tipo y cantidad)
- Lista de utensilios necesarios
- Pasos necesarios para la elaboración
Se puede hacer una tabla en algún procesador de texto, para después imprimir y que cada persona rellene con alguna receta saludable, que puede consultar con algún familiar o investigando en páginas web o bibliografía específica. Una vez completadas todas las plantillas con las recetas, se pueden reunir en una carpeta de anillas, para conformar nuestro “recetario saludable”. Dicho recetario se puede ir ampliando con el tiempo y agrupando las recetas en bloques según la temporada de los alimentos o sus ingredientes principales.
Pregunta a tus mayores por recetas tradicionales que utilicen variedades locales. Por ejemplo, el tomate.
2. Elaboración de recetas saludables
Se trata de elaborar en el propio instituto las recetas propuestas. Para ello se puede dividir al alumnado en varios subgrupos, cada uno de los cuales elaborará una receta que hayan elegido de manera consensuada entre todos los integrantes. Cada grupo reunirá los ingredientes y utensilios necesarios para elaborar la receta que hayan elegido.
Lo ideal es elaborar platos que no requieran de cocción o fritura, utilizando ingredientes frescos, para, de este modo, no tener que cocinarlos, evitando también riesgos de accidentes por quemaduras. No obstante, se puede disponer de una hornilla de gas o eléctrica o un microondas para, puntualmente, cocinar algunos elementos, siempre bajo la supervisión de alguna persona adulta.
Cada subgrupo elaborará su plato siguiendo los pasos de la receta elegida, para finalmente degustar los platos de manera colectiva. Es interesante realizar fotografías y vídeos del proceso, utilizando los teléfonos móviles, para después hacer un simple montaje que podemos colgar en la web o Redes Sociales (RR.SS) del Instituto, e incluso para añadir al recetario en forma de código QR.
¡TENEMOS UNA IDEA! Una opción interesante adoptada en muchos centros educativos es organizar un concurso a la receta más saludable. Para ello pueden exponerse todos los platos elaborados en una zona del instituto, y establecer un sistema de votaciones a través de un Jurado (constituido por representantes del equipo educativo, personal no docente, alumnado y familias). A la hora de valorar cada plato deben evaluarse aspectos típicos como la presentación y el sabor, pero también la cantidad de ingredientes saludables utilizados, la procedencia de estos (huella de carbono y energética), si son de temporada, ecológicos o del propio huerto del instituto, etc.
También pueden establecerse varias categorías, por ejemplo un premio a la receta más saludable, otro a la mejor presentación, otro a la mejor receta “de temporada”, otro a la más innovadora, etc.

Una receta saludable con pan de pueblo, aceite AOVE cordobés, tomates maduros, huevos ecológicos cocidos y ajos de Montalbán (Córdoba), y lo mejor: de fácil elaboración
¿QUÉ ENTENDEMOS POR UN PLATO SANO Y EQUILIBRADO?
Un plato equilibrado debe incluir la proporción adecuada de alimentos que aporten los nutrientes necesarios para mantenernos saludables y con energía:
- la mitad del plato debe estar compuesta por verduras y hortalizas variadas, preferiblemente frescas y de temporada.
- un cuarto del plato debe contener cereales integrales como arroz integral, pan integral, pasta, o tubérculos como las patatas.
- el otro cuarto debe incluir proteínas saludables de origen animal como pescado, carne o huevo, o de origen vegetal como las legumbres completadas con arroz o tofu (soja).
Además, es importante acompañar las comidas con agua como bebida principal y utilizar aceite de oliva virgen extra en cantidades moderadas. Siguiendo esta distribución, ayudamos a nuestro cuerpo a funcionar mejor y prevenimos enfermedades relacionadas con una mala alimentación.
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