En el Campus de Teatinos de la Universidad de Málaga (UMA) ha florecido algo más que conocimiento académico. Desde marzo de 2024, el Huerto CultivaUMA se ha convertido en un espacio verde donde la comunidad universitaria puede conectar con los ritmos naturales de la vida.
Este proyecto, impulsado por el compromiso de la UMA con la sostenibilidad, trasciende las aulas para convertirse en un laboratorio al aire libre donde convergen la investigación académica, la transferencia de conocimiento y la construcción de comunidad, creando sinergias en el huerto docente y de investigación de la Facultad de Ciencias.

Plano de los huertos.
Un espacio diseñado para todos
El huerto cuenta con parcelas principales de 8 metros cuadrados, distribuidas como pequeños espacios donde cada hortelana y hortelano puede experimentar con sus cultivos. Destaca especialmente la incorporación de mesas de cultivo adaptadas de 1 metro cuadrado, diseñadas para personas con diversidad funcional, garantizando que la experiencia de cultivar sea accesible para toda la comunidad universitaria.
La asignación de estas parcelas (de un año, prorrogable a dos años) ha despertado un notable interés en la comunidad de estudiantes, el profesorado y el personal de administración y servicios, convirtiendo los huertos en un recurso muy valorado.

Las parcelas de cultivo están incluidas dentro de unidades circulares.
Gestión compartida y sostenible
Una característica destacada de CultivaUMA es su modelo de gestión participativa. Mientras el Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad se encarga de mantener las infraestructuras comunes y velar por el cumplimiento de las normas, son las propias personas usuarias quienes gestionan día a día sus parcelas. Esta fórmula fomenta un sentido de responsabilidad y cuidado consciente del espacio.
El reglamento del huerto establece principios claros: toda la producción debe destinarse al autoconsumo, prohibiendo cualquier comercialización, y es obligatorio utilizar técnicas de agricultura ecológica que protejan el suelo de la degradación y conviertan cada parcela en un refugio de biodiversidad.
Herramientas digitales al servicio de la comunidad
CultivaUMA aprovecha las tecnologías digitales para fortalecer su comunidad física. En la página web del huerto se publican las convocatorias de uso de las parcelas, las normas de funcionamiento y noticias relacionadas con este espacio.
El Campus Virtual funciona como herramienta para conectar más directamente a la comunidad hortelana con el equipo del vicerrectorado, aportando material complementario sobre agricultura ecológica.
Beneficios más allá de la cosecha
Durante este primer año, CultivaUMA ha demostrado ser mucho más que un espacio para cultivar hortalizas. Se ha convertido en un laboratorio de bienestar donde los y las participantes experimentan los beneficios del contacto con la tierra: reducción del estrés, satisfacción personal, ejercicio suave y conexión con los ciclos naturales.
Los hortelanos y hortelanas describen sus visitas al huerto como momentos de pausa necesarios en sus rutinas académicas o laborales. Los profesores encuentran inspiración entre los cultivos, los estudiantes descubren la paciencia que requieren las plantas, y el personal administrativo ha encontrado un nuevo espacio de socialización.

Participantes en los huertos.
Un modelo que inspira
El éxito de CultivaUMA en su primer año no ha pasado desapercibido. Su equilibrio entre gestión institucional y participación comunitaria, su enfoque inclusivo y su integración de herramientas digitales lo convierten en un referente para otras instituciones.
El huerto ha demostrado que los espacios verdes universitarios pueden ser catalizadores de comunidad, laboratorios de sostenibilidad y espacios de bienestar que enriquecen integralmente la experiencia universitaria.
