Nivel educativo recomendado: SECUNDARIA
Especialmente en épocas de calor, es fundamental que los cultivos cuenten con un suministro adecuado de humedad. En el caso de cultivos en contenedores como macetas, jardineras, garrafas u otros recipientes, el riego adquiere mayor relevancia, ya que el agua se pierde con mayor rapidez que en el suelo.
El objetivo de esta actividad es que el alumnado construya distintos ingenios para aportar agua a los cultivos, utilizando preferentemente materiales reutilizados, lo que evita la necesidad de instalar un sistema de riego automatizado.
Materiales y recursos
- Botellas o garrafas de agua reutilizadas
- Microtubo de silicona
- Goteros regulables
- Macetas de barro cocido sin esmaltar
- Trozos de cuerda o fibras textiles
Descripción
Depósito “gota a gota”: Consiste en imitar el funcionamiento de un gotero de suero como los que se usan en hospitales. Para ello podemos utilizar algún envase reutilizado (una botella o garrafa) que colocaremos a cierta altura, boca abajo, colgado de la pared o de un poste. A dicho depósito se le practicará un agujero pequeño en el tapón, en el cual insertaremos un microtubo fino de silicona, lo suficientemente largo para poder llevar agua a la maceta. En su extremo colocaremos algún tipo de dispensador de riego por goteo o una pequeña llave, para regular el caudal. Podemos hacer tantos como macetas tengamos, o bien utilizar conexiones en “T” para ramificar el circuito y que desde una sola botella o depósito podamos abastecer a varios contenedores.
En caso de utilizar una botella, podemos opcionalmente cortar la base para poder rellenarla con una manguera o regadera con facilidad, sin necesidad de tener que retirar el tapón. Igualmente es recomendable que los depósitos o botellas se encuentren en lugar sombreado, para que el agua no se recaliente con el sol y pueda afectar a las raíces.
Otra opción sencilla consiste en enterrar directamente una botella de 1,5 litros en la maceta, colocándola boca abajo y practicando finos agujeros en el tapón con una aguja o directamente en sus paredes. Una variante es utilizar ollas de riego hechas con pequeñas macetas de barro, tapando el agujero de la base, enterrándolas en el centro de la maceta y cubriéndolas con un platito. Sin embargo, en ambos casos se reduce el espacio disponible para el cultivo, lo que resulta menos práctico en macetas, aunque sí puede ser interesante para el cultivo en suelo.
Podemos construir diferentes «inventos» para regar o ahorrar agua en el huerto, ¡ he aquí algunos de ellos !
Macetas autorregantes: se trata de “conectar” el substrato de nuestras macetas con un depósito de agua, a través de fibras textiles (trozos de tela, fregonas viejas, trapos y bayetas, trozos de cuerda, etc.). Existen multitud de modelos y variantes con diferentes tamaños y materiales. Todos tienen en común que las fibras textiles conducen el agua por capilaridad desde el depósito inferior hasta el substrato. Es importante que sea fácil de rellenar dicho depósito, para mover el cultivo lo mínimo que sea posible.
Riego por capilar con cordón: se trata de una variante de riego por capilaridad, en la que uno de los extremos de varios trozos de cuerda o tiras de tela (de fibras que permitan conducir el agua por capilaridad) se introducen en un depósito de agua, mientras que los otros extremos se entierran entre 10 y 15 centímetros en las macetas que se desean regar. Es importante controlar el tiempo que tarda la humedad en llegar a las macetas y evitar la exposición directa al sol, para que las cuerdas no se sequen demasiado rápido.
Riego solar por campana o condensación (o kondenskompressor): se trata de una variante en la que se coloca un depósito con agua sobre la superficie del suelo, cubriéndolo con una especie de “campana”. La acción del sol provoca la evaporación del agua, que se condensa en las paredes de la campana y cae de nuevo al suelo, humedeciéndolo. Este método resulta interesante para su aplicación sobre el suelo, aunque ocupa bastante espacio, por lo que es menos práctico en el cultivo en macetas.




