Nivel educativo recomendado: SECUNDARIA
Cuando su número es elevado, los parásitos de los cultivos pueden llegar a ser una amenaza para nuestras hortalizas. Por ello es fundamental contar con herramientas para controlar de manera directa sus poblaciones. La presente actividad pretende mostrar al alumnado una serie de técnicas para elaborar repelentes naturales elaborados a partir de plantas, que nos ayuden a disuadir las plagas comunes de los cultivos hortícolas.
Materiales y recursos
- 50 gramos de guindillas frescas (o 20 gramos si están secas)
- 50 gramos de flores secas de lavanda
- Un kilogramo de plantas de ortiga fresca
- Un litro de alcohol etílico de 98º
- Un frasco de vidrio de un litro de capacidad
- Un cuchillo y una tabla de corte
- Una balanza o peso digital
- Un cazo de dos litros de capacidad con su tapadera
- Un colador fino o papel de filtro de café y embudo
- Agua desclorada
- Un atomizador o bote pulverizador
- Varios frascos o botellas de vidrio
Descripción
Vamos a elaborar diferentes preparados que podemos aplicar a los cultivos para protegerlos de los ataques de insectos y parásitos.

Elaboración de tintura de guindilla
Trocearemos 50 gramos de guindillas frescas (o 20 gramos si están secas) en un frasco grande de vidrio y añadiremos un litro de alcohol etílico de 98º. Dejaremos reposar la tintura en lugar fresco, seco y oscuro, moviendo el tarro a diario y filtrando muy bien los restos a los 21 días.
Para aplicar, diluiremos al 2-5 % en agua desclorada y aplicaremos a primera hora de la mañana. En caso de infestación aguda, repetiremos tratamientos cada tres o cuatro días hasta
observar la desaparición de la plaga.
Infusión de lavanda
Para hacer esta infusión verteremos 50 gramos de flores secas en dos litros de agua hirviendo. Inmediatamente apagaremos el fuego y colocaremos la tapadera hasta dejar enfriar por completo. Aplicaremos sin diluir, a primera hora de la mañana.

de primavera para disponer de ella todo el año
Extracto fermentado de ortiga
Trocearemos un kilogramo de planta fresca de ortiga sin raíces ni flores, y lo introduciremos en un cubo de plástico con diez litros de agua desclorada. Colocaremos este cubo en un lugar fresco y oscuro y removeremos a diario durante unos cuatro o cinco minutos. Es aconsejable colocar una gasa o malla para evitar la llegada de moscas. Pasados entre 10 y 15 días, cuando ya no se observe burbujeo fruto de la fermentación, procederemos a filtrar muy bien el extracto y lo envasaremos en recipientes de vidrio para guardar en un lugar oscuro, fresco y seco. Para realizar los tratamientos, diluiremos el 2 % en agua desclorada y pulverizaremos a primera hora de la mañana. Realizaremos tratamientos sucesivos cada tres o cuatro días en caso de que detectemos un ataque severo por insectos en los cultivos, hasta observar su desaparición.





