Nivel educativo recomendado: SECUNDARIA

La falta de implicación del equipo educativo y las familias suele ser una de las principales amenazas para el proyecto de huerto educativo y su mantenimiento con el paso de los años. Para contribuir a solventar este problema, es fundamental comunicar las bondades y logros del proyecto a toda la comunidad educativa, a través de actividades que permitan participar al alumnado, convirtiéndoles en los protagonistas que muestren al resto de personas el trabajo realizado.

A través de la presente actividad se pretende brindar una serie de acciones para celebrar una “Jornada de Huertas abiertas”, que puede realizarse al final de curso, invitando a todas las personas a conocer de primera mano el huerto educativo del centro y su conexión con todas las materias curriculares.

  • Mesas
  • Trabajos realizados a lo largo del curso (carteles y murales, fichas, productos transformados, recursos digitales, etc.)
  • Banco de semillas
  • Verduras y hortalizas del huerto
  • Balanza digital

Descripción

Previamente, es interesante que el propio alumnado realice la cartelería y los folletos informativos para publicitar el evento (también en la página Web y redes sociales del Instituto). La “campaña informativa” debe realizarse con suficiente tiempo para que la difusión sea efectiva y la asistencia numerosa, al menos un par de meses antes.

En cuanto a la organización, lo recomendable es repartir al alumnado en grupos para que cada uno se responsabilice de organizar cada actividad, estimando los recursos necesarios, montando los elementos e infraestructuras, atendiendo a las personas asistentes, etc.

Eco-mercado

Se trata de instalar un puesto donde poder “vender” productos frescos (hortalizas, frutas y verduras) de la huerta, o bien transformados (hierbas para infusión, frutas y verduras deshidratadas, preparados medicinales, perfumes, conservas vegetales, sal de hierbas, biopreparados preventivos de plagas y enfermedades, semillas y plantas, etc.).

Los fondos obtenidos deben destinarse a cubrir los gastos propios del huerto (herramientas y utensilios, fungibles, etc.). Se deberá elaborar un listado de precios o colocarlos de manera individual y visible en cada producto ofertado, incorporando un peso o una balanza digital para pesar las verduras en caso de venderse por kilogramos.

Es recomendable buscar un lugar sombreado para instalar el puesto para que así no se deterioren los productos con el calor. Asimismo, hay que avisar en el folleto informativo para que cada persona asista con su propia bolsa de tela o canasto, para no dispensar bolsas de plástico, contribuyendo de este modo a minimizar la producción y consumo de estas.

    Es interesante ofrecer a las personas que asistan pequeñas degustaciones de los productos ofertados en el puesto, colocando pequeños platos donde cortar y disponer, por ejemplo, rodajas de tomate con un poco de aceite y sal, o mermelada de zanahoria sobre pequeñas rebanadas de pan, etc. De este modo resultará más atractivo y podrán comprobar las características de los productos que pueden adquirir. También se pueden hacer catas “guiadas” colocando diferentes variedades de hortalizas y explicando los atributos y características organolépticas de cada una de manera colectiva.

      UNA IDEA…

      Para reforzar el poder de convocatoria a las jornadas y fomentar la venta de productos es dar, con cada compra realizada, una papeleta para un sorteo de una cesta con productos de la huerta, cuyo fallo puede realizarse al final de las jornadas.

      Intercambio de semillas

      Se ubicará una zona para el intercambio de semillas, colocando varias mesas donde dejar todas las semillas del banco propio del instituto, debidamente etiquetadas e identificadas las variedades.

      Es una excelente ocasión para intercambiar semillas con otras personas y con otros huertos educativos, a los que debemos invitar a participar con la suficiente antelación. De esta manera aumentaremos la biodiversidad de nuestro banco y ayudaremos a expandir las variedades locales en nuestra comarca.

      Asimismo, a la hora del intercambio, podemos elaborar unas etiquetas donde recoger la mayor información posible de aquellas variedades que deseemos ingresar en nuestro banco, como fecha de siembra y de cosecha, número de “plantas madre”, fecha de envasado, así como cualquier curiosidad o dato relevante de la variedad en sí. El intercambio de semillas no debe ceñirse únicamente a un intercambio material sino a un intercambio cultural, de saberes y “sabores”.

      El intercambio de semillas con otros centros educativos fomenta la conservación de la biodiversidad cultivada

      ES IMPORTANTE…

      No agotar ningún lote de semillas para no quedarnos sin alguna variedad en concreto. Para ello debemos guardar previamente muestras de todas las variedades, y ofrecer para el intercambio cantidades proporcionales de cada variedad según la disponibilidad y abundancia de estas.

      Visita guiada en el huerto

      Se puede establecer un horario haciendo turnos de unos 10 o 15 minutos, a lo largo de los cuales el alumnado será quien vaya guiando a través del huerto a grupos de entre 10 y 15 personas. En el paseo se irán mostrando todas las zonas del huerto, los diferentes cultivos, las técnicas empleadas y los elementos auxiliares construidos (hotel de insectos, compostera, espiral de aromáticas, charca, vivero, etc.). Es recomendable lanzar algunas preguntas a las personas del grupo para fomentar su participación.

      Exposición de trabajos realizados

      Es fundamental mostrar los trabajos realizados a lo largo del curso. Para ello puede utilizarse un aula o un pasillo, colocando en las paredes todos los pósteres, carteles o murales realizados, las fichas, el diario del huerto, infografías, etc. Igualmente se deben instalar mesas para mostrar los ingenios y objetos construidos (erosímetro, secadero solar, lombricario, herbario, semilleros, refugios para insectos, automatismos para el riego, etc.), acompañándolos de carteles explicativos o códigos QR que enlacen con alguna página Web donde podamos subir toda la información.

      Asimismo, podemos instalar ordenadores o una proyección en bucle en una pantalla donde proyectar los materiales audiovisuales elaborados a lo largo del curso (vídeo diario de campo, entrevistas, documentales, etc.)

      Otras actividades

      Además, se puede aprovechar la jornada para hacer un concurso a la mejor hortaliza, convocando a todos los huertos educativos de la comarca y realizando una votación por el mejor tomate o la mejor calabaza, fomentando la participación de otros centros educativos, realizando catas a ciegas de verduras de la huerta, designando un jurado de personas vinculadas a la horticultura, etc.

      También es interesante hacer talleres para las personas asistentes, impartidos por el propio alumnado sobre cultivo en maceta, siembra en semilleros, técnicas de transformación de verduras y aromáticas, remedios naturales para el control de plagas y enfermedades, extracción y conservación de semillas, cosmética natural, manualidades con materiales reutilizados, etc.

      Una actividad muy recurrente es una Gincana “hortelana”, que plantee retos y juegos a las personas participantes, y además sirve para repasar y afianzar conceptos aprendidos sobre huerta y verduras.

      Y en todo caso, siempre es recomendable que alguna persona relevante del ámbito del huerto o de la agronomía ecológica imparta una charla contando sobre el proyecto del huerto en el instituto: cómo fue la puesta en marcha, las personas implicadas, objetivos y recursos empleados, beneficios para el alumnado, etc. Se trata de abrir la participación de las familias y la comunidad educativa en general, animando a toda persona interesada a participar y colaborar en las actividades del huerto (búsqueda de materiales, mantenimiento, sesiones formativas con el alumnado y el profesorado, asesoría técnica, etc.).