DESCUBRIENDO HUERTOS: CEIP Huerta de Santa Marina (Sevilla)

En Sevilla, entrevistamos a Javier Feria Ramos, tutor de Educación Primaria en el centro público CEIP Huerta de Santa Marina. La curiosidad que impulsa su labor como coordinador del programa Aldea en su centro, se remonta a su infancia en el Colegio Aljarafe, donde obsoletos vagones de trenes eran depositarios de libros que formaban una biblioteca cercana al huerto. Allí, fue seducido por la magia que tienen las clases al aire libre y las excursiones a entornos naturales, propiciando su deseo constante por la investigación, en búsqueda de ofrecer al alumnado escenarios de aprendizaje vivencial.

1. DESCRIPCIÓN DEL CENTRO

El CEIP Huerta de Santa Marina (bilingüe alemán), se ubica en la zona histórica de la ciudad de Sevilla, en el denominado Distrito Casco Antiguo, junto a la calle San Luis.

Destaco ante todo, el alto grado de implicación de toda su comunidad educativa, que hace posible configurar el marco idóneo para el diagnóstico global de nuestra realidad educativa, favoreciendo un clima de entusiasmo, ilusión y participación democrática.

“El Huerta de Santa Marina” es indudablemente sensible a su entorno, de ahí que se fomente la participación activa de los diferentes agentes sociales involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje: Red de Arte y Escuela PLANEA, Zemos98, Antropoloops, KLEOS, Fundación Barenboim-Said, Cooperativa de Arquitectas Cotidiana, Asociación “Pulmón Verde”, AMPA “Somos Escuela”, “El Enjambre Sin reina”, Asociación “Páginas Violeta”, Academia “Verto”, “Creaconciencia”, Distrito Casco Antiguo, Biblioteca “San Julián”, Centro Deportivo San Luis, “Club Macasta”…

2. HISTORIA DEL HUERTO

El uso del huerto en este centro está unido a su historia más reciente, aunque el edificio se construyó en 1934, siendo sede del “Grupo Escolar Padre Manjón”. En el año 2008 abriría de nuevo como colegio público. Este logro, surgió por el activismo tenaz de su vecindad, detectando el déficit de colegios públicos en el centro de la ciudad.

Desde entonces, el huerto es un espacio soñado por la comunidad que pretende transformar la relación que tenemos con el suelo urbano, partiendo del contacto con la tierra, sensibilizando y siendo protagonista de iniciativas tales como las llevadas a cabo en el Huerto del Rey Moro o en la persistente demanda del ansiado Pulmón verde, nutriéndose de otras, como las de los Huertos Sociales Agroecológicos del Alamillo o el Mercado Ecológico de la Alameda de Hércules de Sevilla. Pero también desde las terrazas, balcones y fachadas repletas de resiliencia bioclimática, que cultivan una comunidad de amantes de los espacios renaturalizados, que en sus inicios fueron pioneros de la permacultura de la mano de una figura destacable en el año 2011 en el CEIP Huerta de Santa Marina y el Huerto del Rey Moro: Luciano Furcas.

3. SITUACIÓN ACTUAL. AMPLIANDO PERSPECTIVAS DESDE EL HUERTO

Actualmente, nos encontramos en un proceso de integración curricular del uso del huerto, considerado como un potente recurso, versátil, que no está sujeto a las modas puesto que permite conectar con nuestro pasado y también con nuestros desafíos presentes y futuros planteados en la Agenda 2030, que aporta los conocimientos y la capacitación necesaria para la transformación y la renaturalización de otros espacios, que unifica planes, proyectos y programas del centro y desde el que se pueden acometer grandes desafíos globales, permitiendo la activación de saberes y la movilización de competencias, generando de forma teórico-práctica mejoras de aprendizaje cognitivo, procedimental, relacional y emocional. El huerto se convierte así en un laboratorio al aire libre, un aula abierta que demanda ciencia, paciencia, acción y pasión.

Para la integración, utilizamos programas innovadores y proyectos de aprendizaje que conecten el programa curricular con los intereses y retos del alumnado. Además, existe una especial implicación de los docentes, que se ve reforzada por la formación y el cambio de mirada que atiende a la diversidad de su comunidad educativa, familiares, vecinos, mediadores culturales y equipos multidisciplinares. Estas acciones fertilizan el proceso de enseñanza-aprendizaje, formando parte de los proyectos y de las actuaciones educativas de éxito (grupos interactivos-tertulias dialógicas) que construyen toda una red de vínculos socioculturales.

De esta forma fomentamos una arquitectura emocional, que combina la ciencia y el arte como herramientas para el diagnóstico y la solución de problemas, un medio para impulsar la motivación de niñas y niños por las áreas curriculares, muy acorde con el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje servicio, el desarrollo universal para el aprendizaje o el aprendizaje basado en el huerto (Garden Based Learning).

Dentro de nuestra estructura organizativa, disponemos de un grupo medioambiental para investigar, organizar actividades, formaciones y crear recursos de apoyo al profesorado. Contamos con materiales diversos, desde carpetas con material fungible, semillas, tarjetas con imágenes y cronograma de actividades, hasta un banco digital de interés general que alberga experimentos, guías prácticas, tablas, artículos científicos, secuencias de aprendizaje y posibles proyectos de intervención.

4. EL PROGRAMA ALDEA Y SU RELACIÓN CON OTROS PLANES Y PROGRAMAS

El centro activa simultáneamente varios programas de innovación educativa que promueve la Junta de Andalucía, entre los cuales se encuentra, el programa ALDEA en su modalidad A “Red Andaluza de Ecoescuelas”, complementado recientemente con el programa de “Aulas Verdes Abiertas” para la renaturalización de espacios exteriores y su aprovechamiento pedagógico en los centros educativos de titularidad pública.

En este marco procuramos que las múltiples acciones educativas llevadas a cabo, se configuren de manera coordinada y debidamente orientadas. Para ello utilizamos como instrumento un Plan de Centro Integral denominado «Cuidarse para Cuidar» que funciona como marco de actuación, unificando todos los proyectos de innovación educativa, que a su vez son vertebrados por un proyecto artístico de centro (que sitúa al arte y al alumnado como agentes dinamizadores del cambio social y desde el que trabajamos “nuestras cinco pieles”. Desde aquí abordamos temáticas centradas en la salud, la inteligencia emocional, la convivencia o el cuidado medioambiental (Mi cole también respira), convirtiendo el proceso de enseñanza-aprendizaje en la vía para garantizar los Derechos Humanos fundamentales, lo que pone de manifiesto el elevado compromiso de este colegio por la transformación y la innovación del sistema educativo andaluz.

Dentro de este marco de actuación, se posibilitan sinergias como las producidas entre el programa ALDEA A (entorno físico y humano) y el proyecto «Vivir y Sentir el Patrimonio», con el fin de revalorizar lo natural y renaturalizar los espacios, o las generadas entre el programa “Rincones que cuidan” de las arquitectas Cotidiana SCA y los programas ALDEA y Creciendo en salud”, proyecto de bioconstrucción en piedra seca que incorpora el aprendizaje servicio (APS) y que vinculamos a la alimentación saludable, la red de comercios locales, la protección de alcorques, la replantación de arboleda, la selección de especies de arbustos para el sombreado del huerto, la búsqueda del aumento de la biodiversidad, la construcción de hoteles de insectos y de casetas de aves y la creación de experimentos tecnológicos dirigidos a la interacción sonora con el huerto y sus productos.

En este marco tuvimos la oportunidad de presentar en la Feria de las Ciencias de Sevilla 2022/23 un curioso proyecto internivel (4º-5º-6º curso) que venía a explicar el “arte de comer bien” combinando la nutrición saludable, los productos del huerto, la remezcla musical, el consumo de temporada y la obra del célebre Giuseppe Arcimboldo. El proyecto “Del Cesto al Huerto” es otra perspectiva para conectar el huerto con el arte y la educación medioambiental, lo desarrollan dos madres y artistas del colegio Huerta Santa Marina, Cantón y Prada, que exploran las posibilidades de expresión y cocreación artística mediante el conocimiento, la observación y la interacción con la naturaleza. Por último, destacar la sinergia entre el Huerto didáctico y las ingeniosas iniciativas de Kleos-Nomad Garden-Antropoloops, encaminadas a la experimentación de posibilidades como la cartografía sonora de plantas y sus historias de vida: un banco de historias y semillas.

Red de Planes y Proyectos del CEIP Huerta de Santa Marina

Red Andaluza de Ecoescuelas,Hábitos de Vida Saludable , Creciendo en Salud, Convivencia Escolar, Vivir y sentir el Patrimonio, Aula cine, Plan de Apertura de Centros, Proyecto Bilingüe(idioma alemán), Erasmus+ (solicitada la acreditación), Bibliotecas Escolares, PROA+, Plan de Autoprotección, Plan de Igualdad entre Hombres y Mujeres en la Educación, Red de Comunidad de Aprendizaje, Red de Arte y Escuela PLANEA, Huertos Urbanos Sevilla

5. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE HUERTO

El huerto se organiza en la zona trasera del edificio principal de primaria, formando un pasillo ancho con una pared contigua a otro centro de enseñanza. En los extremos, desde los que se puede acceder libremente e interactuar con el espacio, se ubican alcorques renaturalizados y un aula abierta, una zona denominada “tranquila”, con pizarra en la pared y asientos tipo merenderos junto a la biblioteca.

Muy cerca se encuentra el refugio bioclimático que sirvió para la co-creación y rediseño a partir de planteamientos como la resiliencia y el pensamiento dicotómico público-privado o mente-cuerpo. En el centro del espacio rectangular hay ocho bancales con pasillos, protegidos por otros bancales móviles (en contenedores), normalmente cultivados con plantas aromáticas, capuchinas y especies florales, además de “ecomesas” de trabajo. Entre los bancales se encuentra la compostera, situada en un alcorque con suelo renaturalizado.

En una de las entradas se sitúa un corcho protegido con metacrilato, donde se puede visibilizar el primer recurso del huerto como aula abierta: mapa de siembra, calendario lunar, cronograma de actividades temporalizadas según las estaciones del año, plano de bancales y pasillos, distancias aconsejables de siembra y marco asociativo de especies. Frente a este recurso, encontramos otro de gran importancia relacionado con el uso del agua, está situado en los lavaderos con grifos, regaderas y espuertas para la de-cloración con el objetivo de estimular el pensamiento crítico y favorecer nuevas actuaciones de mejora. En el lado opuesto tenemos la bioconstrucción en piedra seca para hoteles de insectos y el banco de semillas, ubicado este en un cuarto próximo al huerto. En todo el colegio contamos con longevos árboles como la Jacaranda, el Plátano de sombra o el gran Ficus.

6. SOBRE LAS TÉCNICAS DE AUTOSUFICIENCIA

A la hora de construir nuestro huerto pusimos en práctica las propuestas del proyecto ecológico Andalhuerto que, pone a disposición de los centros educativos un depósito digital abierto de recursos didácticos con base científica que acompaña con jornadas y encuentros y amplía la formación del colectivo de docentes en Andalucía.

Para abordar el proceso de planificación y construcción del huerto, se hizo acopio de los materiales y utensilios necesarios, se llevaron a cabo las mediciones pertinentes, se delimitaron los bancales y pasillos en el espacio, se ubicaron los rasillones de separación, se preparó el terreno de los bancales con sustrato y hummus de lombriz y se adecuaron los pasillos para mantener unas óptimas propiedades físico-químicas del suelo (pH, permeabilidad, absorción, conservación y temperatura). Posteriormente, el alumnado efectuó la siembra de semillas y plantones teniendo en cuenta el mapa previamente elaborado. A continuación, se realizaron tareas de señalización, de reparación, de limpieza, de riego y de control.

Se colocaron “ecomesas” de trabajo para las intervenciones directas con plantas, agua, tierra e insectos, y se realizaron actividades como identificación de especies, observación y determinación de las características del suelo (granulometría, contenidos de materia orgánica, microorganismos), aplicación de abonos, fungicidas e insecticidas ecológicos, elaboración de remedios naturales para plagas o enfermedades, o realización de esquejes, enraizantes naturales caseros, banco de semillas, ecoejes cartesianos, agua, sales minerales, pigmentos y fototropismo de las plantas.

A medida que avanza el huerto se van materializando ideas para las intervenciones indirectas, como elaborar maquetas para vivenciar el proceso de polinización de las abejas, fabricar sets de grabación de vídeo y audio, remezclar música, identificar especies, observar procesos de descomposición, crecimiento o mutualismo, así como aplicar la programación robótica y otros recursos (Arduino, Makey-Makey, App Antropoloops, Kleos) para dar vida a nuestro huerto o implementar una estación meteorológica. Todas estas propuestas facilitan la comprensión de procesos naturales y enriquecen el proceso de aprendizaje mediante la visualización, la manipulación y la construcción creativa y colectiva.

Se realizan actividades encaminadas a conocer: el origen de la agricultura, las partes y el ciclo de las plantas, la diversidad de las hojas, las flores y los frutos, la valoración de la biodiversidad, el sistema agroalimentario, el ciclo de vida de los alimentos, el impacto del cambio climático y las distintas presiones sobre el número de especies polinizadoras, el recetario de cultivos de temporada, el impacto de emisiones de CO2 por transporte del sistema agroalimentario y la riqueza de las plantas aromáticas.

Se fabrican artefactos con material reciclado, como por ejemplo: pluviómetros, macetas autorregables, instrumentos de música (como los grandes maestros de Vibra-tó) y jardineras verticales.

Además, realizamos la instalación del riego por goteo y la construcción de estructuras de madera para organizar las herramientas, y se ha valorado la posibilidad de construir un invernadero, asientos, refugios vegetales móviles y sistemas de regadío alternativos.

En torno al huerto celebramos diversas actividades de concienciación, entre las cuales se encuentra nuestro tradicional “día del sombrero”, centrándose nuestro interés en el medioambiente y la biodiversidad.

El 26 de enero de 2023, para celebrar el Día Mundial de la Educación Ambiental, se organizó el Salattag (día de la ensalada). Se trata de un acontecimiento planificado y ejecutado por alumnas y alumnos de distintas edades, contando con la colaboración de familiares. El proceso implicó realizar cálculos matemáticos previos, así como ejercer de cocineros, camareros, acomodadores y magos, además de poner música para amenizar. Es un evento que profundiza sobre el ciclo de vida que representa la plantación, el cuidado, la observación, la obtención de alimentos y la recolección de semillas para nuestro banco. La jornada consistió en realizar una visita guiada al huerto para explicar el porqué del acontecimiento, plantear el reto “¿de dónde se sacan las semillas de lechuga?”, dirigirnos a nuestras hermosas lechugas en flor para extraerlas, recolectar lechugas de los bancales (cada niña o niño recogía una hoja) entregarlas a los cocineros para su preparación y tomar asiento para degustar ensaladas elaboradas previamente en clase o realizadas al instante en el huerto.

7. ¿ES GRATIFICANTE EL ESFUERZO REALIZADO?

Sin duda lo es. Poner en práctica la integración curricular del huerto tiene un alto grado de aceptación por parte del alumnado, sus familias, el vecindario y la comunidad educativa en general.

Además el huerto nos brinda la oportunidad de vivir experiencias de intercambio, como la visita de embajadores bioclimáticos europeos, o el honor de habernos convertido en el centro andaluz de referencia en educación ambiental.

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